Ley Segunda Oportunidad y avalistas: qué pasa con quien te avaló

2 de octubre de 2026 por
Ley Segunda Oportunidad y avalistas: qué pasa con quien te avaló
Gisemar Flores
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Resumen: Cuando alguien se acoge a la Ley de Segunda Oportunidad, sus deudas personales pueden quedar exoneradas. Pero el avalista que firmó como garante no está automáticamente liberado: el banco puede reclamarle a él lo que ya no puede cobrar al deudor principal. Entender cómo afecta la LSO a quien avaló es fundamental antes de iniciar el proceso, para proteger a las personas que confiaron en ti.

¿Qué es un avalista y qué responsabilidad tiene?

Un avalista es la persona que firma un contrato de préstamo o crédito como garante del deudor principal. Al hacerlo, asume la misma responsabilidad de pago que el titular: si el deudor no paga, el banco puede reclamar la deuda íntegra al avalista, incluyendo capital, intereses y costas.

En España, el aval solidario (el más habitual en préstamos y créditos) es especialmente exigente: el banco puede dirigirse directamente al avalista sin necesidad de agotar primero las acciones contra el deudor principal. No tiene que esperar a que este no pague: puede reclamar al avalista desde el primer impago.

¿Qué le pasa al avalista cuando el deudor se acoge a la LSO?

Este es el punto crítico que más sorprende a quienes se plantean la Ley de Segunda Oportunidad: la exoneración del deudor principal no libera al avalista. Cuando el juez cancela las deudas del titular mediante la LSO, el banco conserva intacta su acción contra el avalista para reclamarle el importe que ya no puede cobrar al deudor exonerado.

En la práctica, esto significa que si un familiar o amigo avaló tu préstamo y tú te acoges a la LSO, esa persona puede convertirse en el nuevo objetivo de cobro de la entidad bancaria una vez que el proceso haya concluido.

⚠️ Importante: Si tienes avalistas en alguna de tus deudas, es fundamental informarles antes de iniciar el proceso y analizar conjuntamente las consecuencias. En algunos casos, la estrategia más adecuada puede ser negociar directamente esa deuda concreta en lugar de incluirla en la LSO, para proteger al avalista.

¿Puede el avalista también acogerse a la LSO?

Sí. Si el banco reclama al avalista y este no puede pagar, el avalista tiene derecho a iniciar su propio proceso de Segunda Oportunidad de forma independiente. El hecho de ser avalista (y no el deudor original) no impide acogerse a la ley si se cumplen los requisitos de insolvencia.

Cuando el banco reclama la deuda al avalista, este adquiere la condición de deudor frente a esa entidad y puede, por tanto, incluir esa deuda en su propio proceso de LSO. Esto implica que dos personas del mismo entorno familiar o social pueden acabar tramitando sus respectivos procesos de forma simultánea.

Escenarios posibles: qué le puede ocurrir al avalista

Situación Consecuencia para el avalista
El deudor se acoge a la LSO e incluye la deuda avalada El banco puede reclamar al avalista el importe exonerado al deudor
El avalista puede pagar lo que se le reclama Paga la deuda y recupera el derecho a reclamar al deudor principal (acción de regreso)
El avalista no puede pagar lo que le reclama el banco Puede iniciar su propia LSO incluyendo esa deuda
La deuda avalada se negocia directamente (quita o aplazamiento) antes de la LSO El avalista puede quedar al margen si se alcanza acuerdo con el banco

¿La LSO protege al avalista en algún caso?

La reforma de la Ley Concursal de 2022 introdujo mejoras en la protección del consumidor endeudado, pero no extendió los efectos de la exoneración a los avalistas. La posición del Tribunal Supremo español es clara al respecto: la LSO no afecta a los derechos del acreedor frente a los garantes o codeudores solidarios.

Existe, sin embargo, una excepción relevante: si el aval fue prestado en un contrato con cláusulas abusivas (por ejemplo, un aval solidario sin información suficiente al garante), ese aval puede ser impugnable de forma independiente, lo que podría limitar o anular la responsabilidad del avalista.

Estrategias para minimizar el impacto en el avalista

  • Negociar esa deuda concreta antes de la LSO: Si el banco acepta una quita o un aplazamiento en la deuda avalada, el avalista queda protegido porque la obligación original se extingue o se reduce.
  • Incluir al avalista en el proceso de mediación: En la fase extrajudicial del proceso de LSO se puede intentar que el banco acepte condiciones que también liberen al avalista.
  • Analizar si el aval tiene vicios de forma: Un avalista que no fue informado correctamente de su responsabilidad puede impugnar el aval de forma independiente.
  • Valorar si el avalista también puede acogerse a la LSO: Si el banco le reclama y no puede pagar, el propio avalista puede iniciar su proceso.

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Preguntas frecuentes sobre ley segunda oportunidad avalistas

¿La Ley de Segunda Oportunidad libera también al avalista?

No. La exoneración del deudor principal no afecta a los avalistas. El banco conserva su derecho a reclamar al avalista el importe que ya no puede cobrar al deudor exonerado. Es una de las consecuencias más importantes que hay que analizar antes de iniciar el proceso cuando existen avales.

¿Puede el avalista también acogerse a la LSO si el banco le reclama?

Sí. Si el banco reclama al avalista y este no puede pagar, puede iniciar su propio proceso de Segunda Oportunidad incluyendo esa deuda. Ser avalista no impide acceder a la ley si se cumplen los requisitos de insolvencia.

¿Si el avalista paga la deuda, puede reclamarle al deudor?

Normalmente sí mediante la acción de regreso. Pero si el deudor ya obtuvo la exoneración por LSO y esa deuda quedó incluida en el proceso, la acción de regreso del avalista también puede verse afectada. Es una cuestión técnica que conviene analizar antes de que el avalista realice el pago.

¿Cómo puedo proteger a mi avalista si quiero acogerme a la LSO?

Las principales estrategias son: negociar esa deuda concreta con el banco antes de iniciar la LSO para que el avalista no tenga que responder; intentar en la fase de mediación que el banco libere al avalista; o analizar si el contrato de aval tiene vicios que permitan impugnarlo. Lo clave es actuar antes de que el banco dirija su cobro contra el avalista.

¿Puede el banco ir contra el avalista al mismo tiempo que contra el deudor?

Con aval solidario (el más habitual), sí: el banco puede reclamar al avalista sin agotar primero las acciones contra el deudor. Con aval subsidiario —mucho menos frecuente— debe intentar cobrar del deudor antes de ir contra el avalista.


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